martes, 9 de marzo de 2010

"¡Sólo quiero una hamburguesa!"

"Sólo quiero comer. Sentarme, quitarme los zapatos, el vestido, comerme una hamburguesa y no tener que preocuparme de que el vestido se me va a rajar". Con esas palabras celebraba en plena noche de los Oscar su primera estatuilla Sandra Bullock, que la noche anterior se había convertido en la peor gracias a los Razzies. "Lo siento, es todo lo que puedo deciros. Necesito comer y una siesta", declaraba la actriz de 45 años tras la 82 gala de entrega de los Premios de la Academia, en donde dedicó su premio a las demás nominadas, especialmente a Meryl Streep, a quien calificó como su "amante", refiriéndose al beso que ambas se dieron durante la ceremonia del People's Choice Awards.

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